Triumph Street Triple R

Prueba Triumph Street Triple R: sí quiero

  • Categoría de la entrada:Pruebas de Motos
  • Tiempo de lectura:10 minutos de lectura

Si hay una moto que me tiene enamorada desde que la vi por primera vez, esa es la Triumph Street Ttriple R. Esta moto es la hermana rebelde de la familia Street triple, que lleva desde 2007 haciendo las delicias de los amantes de las naked deportivas. La versión R es la más equilibrada de la gama, ofreciendo un alto nivel de prestaciones sin renunciar al confort y la facilidad de uso.

En 2020, la Street triple R se renueva con una imagen más afilada, una electrónica más avanzada y una parte ciclo más refinada. Además, se beneficia de la experiencia de Triumph en el Mundial de Moto2, donde suministra los motores a todas las motos de la categoría intermedia. ¿El resultado? Una moto que te hará vibrar tanto en carretera como en circuito, sin perder su esencia de streetfighter.

MOTOR de la Triumph Street Triple R

Triumph Street Triple R

El motor de la Street triple R es un tricilíndrico en línea de 765 cc, que deriva del que se usa en Moto2. Este propulsor entrega 120 CV a 11.500 rpm y 80 Nm a 9.500 rpm, cifras que lo sitúan entre los más potentes de su segmento. Además, tiene un sonido inconfundible, como un rugido grave y metálico que no nos vamos a engañar, mola y mucho.

El motor tiene una respuesta muy lineal y progresiva, con un buen empuje desde abajo y una estirada espectacular hasta el corte. No hay saltos ni vacíos en la curva de potencia, por lo que para mí, tiene bajos, tiene medios y tiene altos. En cuanto aa caja de cambios, cuenta con cambio rápido Triumph Shift Assist que permite subir y bajar de marcha sin embrague, vamos, a capón. Y aunque al principio me daba cosita, es una auténtica pasada.

El embrague es asistido y antirrebote, por lo que que evita el bloqueo de la rueda trasera en las reducciones bruscas. En cuanto al consumo, Triumph declara 5,4 a los 100, pero esto es como todo, según le achuches. Así que con sus 15 litros de depósito… echa cuentas. 

PARTE CICLO de la Triumph Street Triple R

Triumph Street Triple R

La parte ciclo de la Street triple R está a la altura de su motor, no nos vamos a engañar. El chasis es un doble viga de aluminio y ofrece una gran rigidez y ligereza. 

En cuanto a las suspensiones, están firmadas por Showa, y son totalmente ajustables en precarga, compresión y extensión. En el tren delantero monta una horquilla invertida SFF-BP  de 41 mm de diámetro con 115 mm de recorrido. En cuanto al trasero, el monoamortiguador Showa cuenta con un depósito independiente.

Triumph Street Triple R

Los frenos son de la marca Brembo, con unas pinzas radiales M4.32 de cuatro pistones que muerden unos discos de 310 mm en el tren delantero, y una pinza de un pistón con un disco de 220 mm en el trasero. El tacto de estos frenos es brutal, ofreciendo al conjunto una frenada progresiva y de calidad. El ABS es optimizado para curva, lo que significa que adapta su intervención según el ángulo de inclinación de la moto. Esto es totalmente desconectable, aunque a mí me flipa. 

Las llantas son de 17 pulgadas y con cinco radios, y calzan unos neumáticos Continental ContiRoad, que ofrecen un buen agarre y un buen rendimiento en seco y en mojado. Su peso en orden de marcha me parece brutal: 189 kg, lo que la hacen muy pero que muy ágil. 

pasada de ELECTRÓNICA

Triumph Street Triple R

La electrónica de la Street triple R es otro de sus puntos fuertes, ya que cuenta con un paquete muy completo y avanzado. La moto dispone de una IMU (unidad de medición inercial) que mide la inclinación, la aceleración y la frenada de la moto, y que gestiona el ABS optimizado para curva y el control de tracción desconectable optimizado también para curva. Estos sistemas actúan de forma discreta pero eficaz, aumentando la seguridad y la confianza del piloto.

La moto también cuenta con cuatro modos de conducción o mapas de potencia personalizables: Road, Rain, Sport y Rider. Estos modos modifican la entrega de potencia, la sensibilidad del acelerador, el nivel de intervención del ABS y el control de tracción. Como detalle, los intermitentes son autocancelables, lo que si eres un poquito despistado, viene bastante bien. 

ERGONOMÍA Triumph Street Triple R

Triumph Street Triple R

La posición de conducción de la Street triple R es muy cómoda y natural. El asiento es amplio y mullido, y tiene una altura de 826 mm, que se puede reducir a 810 mm si se regula el amortiguador trasero. Además, puedes escoger el asiento Low que te baja también unos mm muy necesarios y que vienen muy bien. El manillar es ancho y plano, y tiene una buena altura y una buena distancia al asiento, lo que permite tener una buena visibilidad y un buen control de la moto. 

La protección aerodinámica es escasa, como es habitual en las naked, pero se puede mejorar con la instalación de una cúpula opcional aunque a mí personalmente no me gusta. Pero es que ya sabemos que una naked es una naked.

INSTRUMENTACIÓN Triumph Street Triple R

Triumph Street Triple R

La instrumentación de la Street triple R es una pantalla TFT de 5 pulgadas, que se puede personalizar con diferentes modos de visualización y colores. La pantalla es muy legible y ofrece mucha información, como el velocímetro, el tacómetro, el nivel de gasolina, el consumo, el odómetro, el indicador de marcha, el reloj, la temperatura, los modos de conducción, el ABS, el control de tracción, el control de elevación y el cambio rápido. La pantalla se puede manejar con unos botones en la piña izquierda, que son intuitivos y fáciles de usar.

La moto también cuenta con un sistema de conectividad Bluetooth, que permite vincular el teléfono móvil y el casco, y acceder a funciones como la navegación, la música, las llamadas y los mensajes. Estas funciones se pueden ver y controlar desde la pantalla y los botones, o mediante comandos de voz. La moto también tiene un puerto USB debajo del asiento, donde se puede cargar el teléfono o conectar otros dispositivos.

cómo va la Triumph Street Triple R

Triumph Street Triple R

La Street triple R es una moto que se disfruta en carretera y puede dar mucho en circuito, ya que tiene un comportamiento muy equilibrado y divertido. En carretera, es ágil y estable, con una muy buena entrada en curva y una mejor tracción. El motor es una auténtica delicia y me dio mucha rabia que me fallaran las cámaras cuando grabé la prueba on board porque mis sensaciones fueron brutales. Pero… tendré que volverla a pedir a Triumph. 

Y no, esta no es una moto de iniciación, está más encaminada a un usuario intermedio. Por lo que si buscas moto para el A2, échale un vistazo a la Triumph Trident 660, porque te va a enamorar. 

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.